La piel que pedía una pausa

DALL·E 2025 04 22 13.04.46 – Cartoon style of a warm and beauty salon moment. A kind and a shy young client with sensitive skin sit face to f | El Marido de una Esteticista
DALL·E 2025 04 22 13.04.46 – Cartoon style of a warm and beauty salon moment. A kind and a shy young client with sensitive skin sit face to f

Hace unos meses entró al salón Valeria, una joven con la piel más sensible que habíamos visto en mucho tiempo.
Diagnóstico: rosácea activa + acné inflamatorio + miedo a los centros de estética.

Ya en la primera cita nos dijo:
—“No me gusta que me toquen la cara. Pero no puedo más con cómo la tengo…”

Laura la miró con esa mezcla de mirada clínica y ternura que la define. Me lanzó una señal silenciosa: vamos a cambiar el guión.


🛠️ El Desafío

  • Adaptar un protocolo facial a una piel ultra reactiva y emocionalmente vulnerable.
  • Generar confianza en una clienta con experiencias pasadas negativas.
  • Priorizar el vínculo antes que el resultado inmediato.
  • Lograr eficacia sin agresión.

✅ Lo que hicimos distinto

  1. Primera sesión sin tratamiento
    Solo diagnóstico + conversación + muestra de productos en su antebrazo. Nada de camilla. Solo cercanía y confianza.
  2. Protocolo “slow touch”
    Creamos una rutina adaptada: sin aparatología, sin masajes largos, solo limpiezas profundas ultrasuaves y productos hipoalergénicos con formulación corta.
  3. Aromaterapia emocional sin contacto
    Usamos difusores suaves con lavanda y manzanilla, sin invadir su espacio corporal.
  4. Seguimiento personalizado vía audio
    Laura le enviaba cada 3 días un mensaje de voz corto con tips, seguimiento y ánimo. No venta, acompañamiento.
  5. Celebrar cada avance, aunque sea invisible
    El primer día que llegó sin maquillaje, a pesar de su inseguridad, hicimos fiesta interna. Era más que un cambio estético: era autoaceptación.

🧭 Recomendaciones clave:

  • No fuerces protocolos: adapta cada paso a la realidad emocional y fisiológica del cliente.
  • Escucha más de lo que hablas, sobre todo con pieles difíciles.
  • Menos es más: una buena selección de productos vale más que 10 pasos innecesarios.
  • Aplica la estética relacional: a veces, lo que más cura no es el ácido hialurónico… sino el cuidado consciente.
  • Documenta lo que funciona y crea tu propio banco de casos atípicos. Son tus mejores maestros.

💡 Moraleja

No existen pieles imposibles, solo tratamientos que aún no han sido adaptados con paciencia, conocimiento… y corazón.
Porque detrás de cada rostro hay una historia, y el mejor protocolo es aquel que empieza mirando a los ojos.

0 0 votos
Rating del Articulo
Suscribir
Notificar de
0 Comentarios
Más antiguo
El más nuevo Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios