En un centro de estética, los aparatos pueden ser de última generación y los tratamientos impecables, pero si la atención al cliente falla… todo pierde valor. La experiencia comienza desde el “hola” y puede marcar la diferencia entre una clienta que vuelve y una que no. Hoy quiero compartirte las claves que, desde nuestra experiencia con Laura, hacen que una clienta no solo se sienta bien tratada, sino realmente valorada.
El Desafío
Recuerdo cuando abrimos el centro. Laura era excelente en cabina, pero a veces llegaba tan justa de tiempo que salía a recibir a la siguiente clienta con guantes puestos y la mascarilla colgando. La intención era buena, pero la imagen… no tanto.
Una vez, una clienta nueva nos dijo algo que se nos quedó grabado: “Sé que hacéis buen trabajo, pero al entrar no sentí que me esperaban con ganas”. ¡Ouch! Ahí nos dimos cuenta: la atención al cliente empieza mucho antes de aplicar el primer sérum.
La Solución
Rediseñamos toda la experiencia de atención, desde el primer contacto. Aquí van algunos de los consejos que implementamos y que transformaron la relación con nuestras clientas:
Recomendaciones clave para una atención excelente
- Recibir siempre con nombre y sonrisa
“Hola, Marta. ¡Qué alegría verte otra vez!” es más poderoso que cualquier crema lifting. - Escuchar activamente antes de proponer tratamientos
Que sientan que su historia importa. Preguntar, anotar, y recordar detalles personales crea un vínculo. - Espacios impecables y aromatizados
No basta con estar limpio: debe oler bien y transmitir paz desde la entrada. - Anticiparse a sus necesidades
Tener agua fresca disponible, una mantita en invierno, o música relajante adaptada al gusto del momento. - Pedir feedback con humildad y aplicarlo
Colocar una caja de sugerencias o enviar un formulario breve puede darte oro en información. - Cuidar el lenguaje no verbal
Tu cara, tu postura, tu tono… también comunican. Sé coherente entre lo que dices y cómo lo dices. - Despedirse con calidez, no con prisa
Un “Gracias por venir, te esperamos con cariño la próxima vez” deja huella emocional.
Moraleja
El verdadero lujo en un centro de estética no está en los aparatos, sino en cómo se hace sentir a cada persona que cruza la puerta. Porque cuando una clienta se siente vista, escuchada y cuidada… no solo vuelve: recomienda.
