Categoría: Vida Familiar
«Vacaciones con una Esteticista: ¿Hay Realmente un Descanso Completo?»
Cada año, cuando se acerca el verano, sueño con lo mismo: una hamaca, el sonido de las olas y un cerebro en modo avión. La desconexión total. Pero he llegado a la sabia conclusión de que cuando estás casado con una esteticista tan apasionada como mi mujer, Laura, el concepto de «desconexión» es, digamos, relativo. Porque puedes sacar a la esteticista del centro de estética, pero es imposible sacar el centro de estética de la esteticista.
Nuestra aventura vacacional empieza mucho antes de llegar al destino. Comienza con el ritual de hacer las maletas. Mi lado del armario se resuelve con un par de bañadores, unas camisetas y un libro. El lado de Laura, en cambio, parece el almacén de un laboratorio de I+D. No es un neceser, es una unidad de cuidados intensivos portátil: un limpiador para la mañana, otro para la noche, sérums para cada posible eventualidad (deshidratación por el avión, posible quemadura solar, un grano traicionero por el cambio de dieta…), contornos de ojos, y por supuesto, el arsenal de protectores solares. Hay uno para el rostro, uno para el cuerpo, uno en stick para las zonas sensibles, otro con color por si salimos a cenar… A veces pienso que si nuestro avión tuviera un problema, Laura podría salvarnos a todos de los rayos UV a 10.000 metros de altura.
Una vez en la playa, la «Operación Protección» alcanza su máximo esplendor. Yo, iluso de mí, intento ponerme la crema como una persona normal. Error. Laura me observa con ojo clínico y sentencia: «Javi, no estás emulsionando bien el producto. Y te has dejado las orejas y la nuca, son las grandes olvidadas del fotoenvejecimiento». Acto seguido, procede a embadurnarme con la precisión de una cirujana, realizando un mapeo exhaustivo de mi epidermis para que ni un solo fotón enemigo ose aterrizar. Cada dos horas, religiosamente, oigo su voz: «¡Hora del retoque!». He visto vigilantes de la playa menos atentos.
Y ¡ay de mí como se nos ocurra pasar por delante de una farmacia! Lo que para cualquier pareja sería un trámite de cinco minutos para comprar tiritas, para nosotros es una expedición de investigación. Laura escanea las estanterías, coge productos locales, lee las listas de ingredientes en voz alta, y emite veredictos: «Mira este sérum, qué fórmula más interesante, pero el packaging es un desastre, no va a conservar bien la vitamina C».
Pero, ¿sabéis qué? Con los años he aprendido a ver más allá de la anécdota. Al principio me hacía gracia, a veces incluso me agobiaba un poco. Pero un día, mientras me aplicaba la crema por tercera vez con una paciencia infinita, lo entendí. No era su «trabajo» persiguiéndola en vacaciones. Era su forma de ser, su esencia. Es la misma dedicación que pone con sus clientas, pero en versión doméstica y con extra de amor. Su insistencia con el protector solar no es una manía, es su manera de cuidarme. Su curiosidad en las farmacias no es una deformación profesional, es la pasión por su oficio que la mantiene viva y actualizada.
Moraleja: Descansar no siempre significa desconectar de lo que eres, sino disfrutarlo en un entorno diferente. He aceptado que nunca tendré unas vacaciones «normales». Las mías vienen con un diagnóstico de piel gratuito, un máster acelerado en fotoprotección y la certeza de que, aunque estemos a cientos de kilómetros del centro, estoy al cuidado de la mejor esteticista del mundo. Y esa, la verdad, es una sensación de cinco estrellas.

Alright, 37jlcasino! Let’s see what you’ve got. Hoping for some good bonuses and a fun experience. Fingers crossed! Jump in at 37jlcasino.
zwww? What’s that even supposed to mean? I’m so curious now… gotta check it out! Can’t hurt, right? Check it here: zwww
P9gamepk has some interesting slots I haven’t seen elsewhere. It’s worth a look if you’re tired of the same old games. Check it here: p9gamepk